DESQUITÁNDONOS

POR QUÉ SOMOS INDEPENDIENTES

Hacemos nuestro propio alcohol, controlamos nuestro propio proceso y tomamos nuestras propias decisiones. Esto es lo que significa ser independientes de verdad.

En Colombia, la mayoría del aguardiente que se consume viene de licoreras departamentales: empresas creadas y controladas por los gobiernos regionales, con presupuestos institucionales, distribución masiva y décadas de monopolio sobre lo que los colombianos tienen permitido tomar en cada territorio.

Desquite no es eso. Nunca lo ha sido y no tiene ningún interés en serlo.

Somos una destilería independiente. Y eso no es solo una descripción de nuestra estructura legal, es la razón detrás de cada decisión que tomamos: desde cómo producimos el alcohol hasta cómo diseñamos la botella, desde los lugares donde aparecemos hasta con quienes nos asociamos.

Hacemos nuestro propio alcohol

La mayoría de los productores de licor en Colombia no destilan. Compran el alcohol a terceros, lo mezclan, le agregan anís y lo embotellan. Es un proceso eficiente, económico y perfectamente legal. Pero no es artesanal.

En Desquite, el alcohol lo producimos nosotros. Desde la caña de azúcar, pasando por la fermentación, hasta la destilación en alambique de cobre. Eso nos da algo que no se puede comprar: control total sobre el sabor, la pureza y el carácter de lo que hay dentro de cada botella.

Producir tu propio alcohol toma más tiempo, más recursos y más atención. Pero es la única forma de garantizar que el resultado sea exactamente lo que queremos que sea, y no lo que le quedó disponible a un proveedor externo.

alambique de cobre hacienda la carlina

No somos de ninguna licorera departamental

Las licoreras departamentales en Colombia operan bajo la lógica de un monopolio rentístico de origen colonial destinado a financiar la salud y la educación. Aunque históricamente las gobernaciones usaban este poder para cerrar fronteras y decidir qué aguardiente tomaba la gente, un fallo histórico de la Corte Constitucional puso fin a este proteccionismo, abriendo el mercado a la libre competencia y devolviendo la libertad de elección a los consumidores.

Desquite existe por fuera de ese sistema. No tenemos junta de gobierno, no dependemos de rentas departamentales y no tomamos decisiones en función de presupuestos públicos. Somos una empresa privada, fundada por personas que querían hacer un aguardiente distinto sin pedirle permiso a ningún monopolio para existir.

Eso implica que cada peso que invertimos en mejorar el producto viene de nuestro propio bolsillo, y que cada decisión que tomamos la tomamos nosotros. Sin comités. Sin trámites burocráticos. Sin tener que justificarle a nadie por qué queremos hacer las cosas diferente.

Small batch: producir poco para hacerlo bien

La independencia también se refleja en el tamaño. Desquite se produce en lotes pequeños, lo que en el mundo de los destilados se conoce como small batch. No porque no podamos crecer, sino porque producir en volúmenes manejables es lo que nos permite mantener el nivel de atención que exige un aguardiente artesanal.

En una destilería industrial, el objetivo es la consistencia a escala: miles de litros idénticos, producidos lo más rápido posible. En Desquite, el objetivo es que cada lote sea bueno. Eso a veces significa tomarse más tiempo del planeado, ajustar el proceso o simplemente no sacar una botella hasta que esté lista.

Es la ventaja de ser independientes: nadie nos está presionando para cumplir cuotas de producción que puedan ir en contra de la calidad.

Independientes también en lo que decimos y con quién estamos

Ser independientes no aplica solo a la producción. Aplica a todo. A los lugares donde elegimos estar, a los eventos que apoyamos, a las personas con quienes trabajamos y a las historias que contamos.

Podemos elegir dónde queremos estar, con quienes queremos estar, y construir una marca que tenga coherencia real entre lo que dice y lo que hace. Eso es un privilegio que no damos por sentado. Y es también una responsabilidad: cuando eres independiente, no hay nadie a quien culpar si las cosas salen mal, pero tampoco hay nadie a quien cederle el mérito cuando salen bien.

por que somos independientes

Independientes no significa perfectos. Significa que cuando algo no está bien, lo arreglamos nosotros. Cuando algo puede mejorar, lo mejoramos sin esperar aprobación. Y cuando algo vale la pena celebrar, lo celebramos sabiendo que fue resultado de nuestras propias decisiones.
Eso es Desquite. Un aguardiente colombiano hecho por gente que decidió no pedirle permiso a nadie para hacer las cosas a su manera.

Lo mejor está por venir.

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