Breve Historia del Aguardiente
La historia del aguardiente se remonta muchos siglos atrás en Europa, donde se usaba como remedio y fue llamado "aqua vitae" pues se creía que prolongaba la vida.
El arte de destilar llegó a la cultura occidental de mano de la cultura árabe medieval a través de España.
Inicialmente, se utilizaba como una cura para aliviar problemas estomacales sufridos tanto por los locales como por los marineros.
Su llegada a América se dio gracias a Cristóbal Colón, quien en sus primeros viajes trajo algunos vástagos de caña de azúcar para ser cosechados y con cuyos primeros cultivos comenzó a fabricarse el aguardiente.
En esencia, el aguardiente y el ron tienen los mismos comienzos (destilación de melaza o jugo de caña), lo que dificulta determinar qué surgió primero en la historia: Cuando se produce alcohol de caña, el nombre dado a los corazones se llama tafia o aguardiente, o incluso directamente ron. Algunos lugares embotellan el producto sin proceso de envejecimiento, algunos lo envejecen y otros agregan especias, dándoles diferentes nombres.
Los marineros españoles condimentaban el aguardiente con anís para ayudarles en sus largos viajes como una cura botánica para el mareo, tal como lo habían hecho durante décadas en el Mediterráneo.
Aunque el Aguardiente tiene muchas bebidas similares en el mar Mediterráneo, solo Colombia heredó y tomó como propio el sabor del anís en su licor local. Al hablar de bebidas similares, las culturas que todavía usan anís en sus bebidas son:
- Turquía: Araki
- Grecia: Ozuco
- Italia: Sambuca
- Francia: Paris
- España: Orujo
En Colombia, desde el inicio de la república en la década de 1830, el gobierno se apoderó de la producción de bebidas alcohólicas para convertirlas en una fuente de ingresos creando un monopolio estatal que produciría y vendería sus propias bebidas alcohólicas. Sin embargo, con el tiempo, y como con todas las empresas estatales, la destilación se extinguió en la década de 1980, haciendo que las empresas locales obtuvieran su alcohol en el mercado de productos básicos como alcohol extra neutral a base de caña. El aguardiente se convirtió en solo una mezcla de alcohol puro, agua y extracto de anís.
La tragedia de perder nuestra propia personalidad en la producción de bebidas espirituosas colombianas fue de tal magnitud, que nuestro espíritu nacional ha ido perdiendo cuota de mercado frente al whisky y la cerveza.
En 2020 la tensión que se vivía en el país entre los partidos políticos llevaba a que las personas encontrarán en esta bebida espirituosa una medicina que los llenará de alegría, les quitará el estrés y las tristezas.
Licores Artesanales nació con esta nueva ley y está tomando técnicas tradicionales de destilación para producir Aguardiente como se hacía antes. Es por eso que encontrarás perfiles aromáticos tan complejos en Desquite, producido a partir de Melaza Virgen, manteniendo gran parte de sus orígenes en el perfil aromático y de sabor.
Desquite Tradición se destila a partir de jugo de caña, como se hacía hace cientos de años, con una notable similitud con los Rones Agrícolas de las Antillas: aromas herbales, especiados y de canela que provienen naturalmente de nuestra caña cultivada orgánicamente.